0:00 / 0:00
Letting Go
136,423 views
Another Yoel Gold classic! Sponsored by Yanki & Lauren Hofstatter This three minute story will change your relationships forever. In the turbulence of World War II, his family had one ticket to life. Then his best friend betrayed him. Years later, they met again. For more videos and stories from Rabbi Yoel Gold visit http://www.InspireClips.com Video Produced by: Moshe Bree http://www.MosheBree.com
Comments(0)
Transcript
Auto-generated transcript. Not time-synced to the video.
Para ver más videos de Rav Yoel Gold o para compartir tu propia historia,
por favor visita www.InspireClips.com
Era el día de visitas en el Campamento Jedva, y los padres y abuelos de Yoheved Brookstein, una niña de doce años, fueron a pasar el día con ella.
Cada verano mis abuelos venían
con mis padres a visitarnos,
y yo esperaba ansiosa ese día todo el tiempo que estaba en el campamento.
Yo estaba en mi dormitorio con mi madre, mi abuela y mi hermana; y mi abuelo y mi padre salieron a caminar por el sendero del campamento.
Y mientras caminaban por el campamento vieron a otro hombre mayor caminando al lado de ellos.
Y mi padre se dio cuenta que mi abuelo bajó la
cabeza en reconocimiento a este hombre mayor.
Mi suegro, quien conocía a todos los conocidos de su padre, sus amigos, a todos en su vida, dijo
“¿Quién es ese hombre?”.
Y me dijo, “Ese era mi mejor amigo antes de la guerra”.
Le dije, “¿Tu mejor amigo antes de la guerra? Preséntame, me gustaría conocerlo”.
Él me dijo “No, es mejor que, que no lo conozcas”.
Y mi padre lo presionó, “Me gustaría conocerlo,
¿Qué pasa? ¿Cuál es la historia?”.
¿Por qué no vas donde él, lo abrazas, le hablas,
le preguntas como está?
Y mi padre entonces me contó porque
no me lo iba a presentar.
Mi abuelo estaba en Rumania en esa época, justo antes de que los rumanos empezaran a ser deportados.
Él tenía un amigo muy cercano. Él y este amigo estudiaban juntos, pasaban mucho tiempo juntos,
y este amigo le preguntó, “¿Qué vas a hacer con tu familia? ¿Cómo los vas a salvar? ¿Cómo vas a salir?”.
Y mi abuelo, que había tenido visión,
había asegurado visas para él, para su esposa
y su hijo y para sus suegros.
Y le dijo a este amigo “En realidad tengo visas, nos vamos a ir, y las puse en nuestro escondite”.
Al día siguiente fui a buscar esas visas,
y Roby, ya no estaban.
Y tampoco estaba mi amigo, con toda su familia.
Él sabía que no le había dicho a nadie más y solamente ellos dos sabían de esa área en particular.
Él fue deportado a Auschwitz con su familia,
todos fueron asesinados, él sobrevivió.
Y escuchó posteriormente que este hombre había logrado llegar al otro lado de Rumania
y había sobrevivido la guerra con su familia,
y había logrado llegar a Estados Unidos.
Roby estaba asombrado.
Él dijo “Papá, por culpa de él tu esposa y tu hijo
y tus suegros fueron asesinados en Auschwitz.
Antes te pregunté, ¿por qué no lo abrazas?,
ahora te pregunto, ¡¿Cómo puedes siquiera mirarlo?!”.
Él dijo “Roby, olvídalo”.
Yo le dije “¿A qué te refieres con olvídalo? ¿A qué te refieres con olvídalo? No puedo creer que…”.
“Escúchame”, me dijo, “era una época diferente,
era un lugar diferente.
Las personas estaban bajo tremendas presiones, todos estaban buscando hacer lo que podían para sobrevivir.
Se acabó, no hay nada que pueda hacer al respecto, tenemos que seguir adelante”.
Todos hemos experimentado el dolor
de ser heridos por otra persona.
El primer paso para resolver los conflictos
y olvidar el resentimiento,
es aprender a entender la situación de la otra persona.
Hacer preguntas como
“¿Qué lo llevó a actuar de forma insensible?”
Y “¿Están pasando por algo difícil
en su vida que yo no sé?”.
Mi padre entendió lo que había impulsado a este hombre a hacer lo que hizo.
¿Lo perdonó? Él había matado a su familia y la familia de este hombre había sobrevivido.
Es difícil perdonar a alguien por algo así.
Pero él entendió lo que había hecho
y fue capaz de seguir adelante.
Dejas atrás el pasado,
vives tu vida mirando hacia adelante,
no tiene sentido aferrarse al dolor o a la rabia.
La única persona que hieres en ese proceso
es a ti mismo, a nadie más.
Este Tishá B’Av,
Comprometámonos a reparar
las relaciones rotas en nuestras vidas,
para que podamos traer al Mashiaj un paso más cerca.
Patrocinado por Yanki & Lauren Hofstatter en honor al padre de Lauren, Mijael Menajem Alter ben Yaakov
Agradecimiento especial a Rav Paysach Krohn.
Para ver más videos de Rav Yoel Gold visita www.InspireClips.com
o ve su columna en la Revista Ami.